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¿Qué seguro necesita una carga RoRo: vehículos, maquinaria y carga rodante?

Publicado el 17 de agosto de 2026 · Proteus Cargo

Respuesta corta: una carga RoRo necesita una cobertura de carga todo riesgo, bodega a bodega, contratada específicamente para carga expuesta —lo que el mercado llama bare cargo—, porque el vehículo o la maquinaria viaja sin contenedor y sin embalaje que lo proteja. La cobertura estándar de carga contenerizada no está pensada para ese perfil de riesgo. Además, en RoRo el reclamo se gana o se pierde en la documentación previa al embarque: un informe de condición con fotografías, tomado antes de que la unidad entre al buque, es lo que después permite distinguir un daño de tránsito de un daño que ya venía.

Qué es exactamente una carga RoRo

RoRo viene de roll-on/roll-off: la carga sube al buque rodando sobre sus propias ruedas o sobre una plataforma, en lugar de ser izada dentro de un contenedor. Entran en esta categoría:

  • Camiones, tractocamiones y remolques.
  • Buses y minibuses.
  • Maquinaria de construcción, agrícola y minera —excavadoras, cargadores, cosechadoras, grúas.
  • Automóviles y vehículos comerciales ligeros.
  • Piezas de proyecto sobredimensionadas montadas sobre plataformas rodantes.

La diferencia con un embarque contenerizado no es un detalle técnico: cambia por completo dónde ocurren los daños. Un contenedor protege la mercadería del clima, del roce y del manipuleo. Una unidad RoRo viaja sin esa capa. Y cada vez que alguien la conduce —en el terminal de origen, por la rampa, dentro de la cubierta, en la maniobra de trincado, y otra vez en destino— aparece una oportunidad de daño.

Qué cubre una cobertura RoRo bien armada

Bajo condiciones todo riesgo, una cobertura de carga RoRo responde por pérdida y daño físico durante todo el tránsito asegurado, bodega a bodega, en cualquier ruta del mundo, incluyendo las operaciones de carga y descarga —que en RoRo es justamente donde se concentra la siniestralidad. En un programa bien armado también quedan cubiertos:

  • Robo, hurto con fuerza y desvío del vehículo o de la unidad, tanto en el tramo terrestre como en terminal.
  • Daño malicioso provocado por terceros.
  • Accidente del medio de transporte, colisión, vuelco, caída durante el izaje o la maniobra.
  • Eventos mayores del viaje: varada, hundimiento, incendio, avería gruesa.
  • Gastos de remoción cuando hay que retirar o destruir una unidad siniestrada.
  • Costos de reencaminamiento si el viaje se interrumpe o termina antes de destino.
  • Riesgos de guerra, huelgas y conmoción civil, que se agregan según la ruta.

La cobertura de Proteus Cargo opera bodega a bodega y sin deducibles en la carga marítima. Las condiciones exactas de cada embarque —tramos, rutas, tipo de unidad— se confirman al momento de emitir el certificado.

Qué normalmente no cubre (y conviene explicar al cliente antes)

Aquí está la conversación que evita el 80 % de las discusiones posteriores. En carga expuesta hay tres exclusiones que aparecen prácticamente siempre y que un intermediario debe saber explicar:

  • Desgaste y uso previo. Si la unidad es usada, se puede asegurar en condiciones todo riesgo, pero el daño que un liquidador atribuya al uso anterior o al desgaste normal queda fuera. No es cobertura de reacondicionamiento.
  • Rayado, abolladura, torsión, doblado, óxido y decoloración "simples". Es decir, cuando no son consecuencia de un evento asegurado. Una raya superficial aparecida en el viaje no se indemniza por sí sola; el mismo daño causado por una colisión en cubierta, sí.
  • Fallas eléctricas, electrónicas y mecánicas. Quedan excluidas salvo que resulten directamente de un evento cubierto. Un motor que no arranca en destino no es un siniestro de carga; un motor dañado por inundación del buque, sí lo es.

También importa el buque: en RoRo la aseguradora evalúa el barco —clasificación, certificación y antigüedad— antes de aceptar el embarque. No es un trámite; es parte de la suscripción.

Lo que decide el reclamo: la documentación previa al embarque

En carga contenerizada, el sello intacto es la prueba. En RoRo no hay sello. La prueba es el estado documentado de la unidad en cada cambio de custodia. Cinco cosas que conviene tener siempre:

  • Informe de condición pre-embarque con fotografías fechadas, cubriendo los cuatro costados, el techo, el interior y el odómetro o el horómetro.
  • Identificación única: número de chasis o VIN, número de serie de la maquinaria, patente.
  • Valor declarado respaldado por factura comercial o valuación.
  • Constancia de trincado y estiba de la unidad a bordo.
  • Observaciones anotadas en el recibo del terminal y en el documento de transporte cuando ya se detecta un daño. Un daño no anotado al entregar la unidad es un daño que después nadie puede ubicar en el tiempo.

Regla práctica: fotografiar en cada traspaso de responsabilidad —salida de planta, entrada a terminal de origen, salida de terminal de destino, entrega final. Son cuatro minutos por unidad y es la diferencia entre un reclamo que se paga rápido y uno que se discute meses.

Por qué el freight forwarder debería vender esta cobertura, no evitarla

La carga RoRo suele tener valores unitarios altos y una siniestralidad visible en manipuleo. Para el freight forwarder o el agente de aduana, eso corta en dos direcciones: es el embarque donde el cliente más agradece estar cubierto, y también el que más rápido daña la relación cuando llega dañado y sin seguro.

Ofrecer la cobertura dentro de tu propio servicio resuelve las dos cosas a la vez. Con el programa de socios de Proteus Cargo no necesitas capital, estructura aseguradora ni experiencia técnica: te apoyas en una póliza ya suscrita y activa, respaldada por aseguradoras y reaseguradores de clase mundial, con pólizas colocadas en los mercados de Londres, Alemania y Francia. Nosotros ponemos el producto, la tecnología y la gestión del siniestro; tú pones tu cartera y tu relación con el cliente. Aseguramos más de 12.000 embarques al año y tenemos presencia comercial en Chile, Perú, México, Colombia, Argentina, Paraguay y Ecuador.

En resumen

Una carga RoRo necesita cobertura todo riesgo bodega a bodega contratada como carga expuesta, con un informe de condición previo al embarque que fije el punto de partida. Lo que se cubre es la pérdida y el daño físico del tránsito, incluyendo manipuleo, robo y eventos mayores del viaje; lo que no se cubre es el desgaste previo, el daño estético aislado y la falla mecánica que no venga de un evento asegurado. Y lo que define el resultado del reclamo es casi siempre la fotografía que alguien tomó —o no tomó— antes de subir la unidad al buque.

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